La ira desde el punto de vista de Pilar Caro, Marta de Dios, Cristina Eguilior Inés de la Mota Gómez-Acebo, Beatriz García Serrano , Elsa Martí Barceló, Carmen Molina, Marina Molina, Angela Moreno, Margarita Pacheco , Elena Valdivieso , Vanessa Velasco coautoras del Libro Blanco de las Emociones y Valores/Guía del Comportamiento Emocional Efectivo

Reflexiones sobre ira  en el Libro Blanco de las Emociones y Valores II/Guía del Comportamiento Emocional Efectivo , un manual de sabiduría emocional dedicado a nuevas generaciones de profesionales en el que se da respuesta sobre qué hacer cuando la profesión se pone difícil, cuando la incertidumbre, la falta de orden, concierto y claridad exige acometer acciones para dar soluciones, sin dudar ni demorar , y paliar, disminuir o hacer más soportable la desconfianza, la falta de optimismo o el estado de desesperanza en  el que se ve inmerso el Yo profesional ante el dolor y el sufrimiento provocado por  situaciones adversas como la que hemos experimentado.

Pilar Caro
Periodista /Directora de la fundación CONEXUS

<<Sin querer queriendo a lo largo de los años vamos dejando debajo de nuestra alfombra numerosas situaciones y emociones sin gestionar, resolver ni aceptar. A veces es por falta de herramientas internas, otras por falta de tiempo y de ganas, o simplemente porque nos sobrepasan las circunstancias y al final, en la mayoría de los casos, llegamos a pensar que ya es demasiado tarde y al no saber cómo atajarlas, las enviamos a un falso olvido, las metemos en nuestro congelador personal…>>

<<Pero lo que se queda debajo de la alfombra no desaparece hasta que se afronta, nos guste o no. Ese caldo de cultivo de expectativas, proyecciones no resueltas sólo conlleva frustración y acaba transformándose muchas veces en ira. Pero es una palabra que tiene tanta connotación negativa que siempre nos cuesta reconocer que la tenemos. Y todos tenemos o hemos tenido ira debajo de la alfombra, incluso aunque no lo sepamos conscientemente. La alerta y el aviso pueden venir desde nuestro cuerpo, o de acciones y emociones incontroladas que nos ponen sobre la pista de que algo no está bien, y sólo nos queda tirar del hilo y no confundir los síntomas con el problema nuclear del que nace todo…>>

Marta de Dios Pérez
Trabajadora en la Administración Pública del Ayuntamiento de Madrid

<<¿Por qué elegir la ira como emoción para escribir sobre ella? Para mí la ira siempre ha tenido una connotación muy negativa porque constantemente se me ha enseñado a evitarla a toda costa. La sociedad nos marca esta realidad como si fuera la única, y eso ha hecho que sea una emoción que he rechazado a lo largo de  mi vida…>>

<<Ese condicionamiento tan negativo, sumado en mi caso a mi experiencia personal, sobre todo durante mi infancia, han hecho que mi forma de ser se pueda confundir en un principio con la sumisión, una sumisión insana por supuesto, procurando evitar confrontamientos y situaciones agresivas y desagradables. Personalmente, me resulta muy difícil comprender cómo el género humano en general puede ser tan corto de miras en muchas situaciones, y cómo podemos obviar lo que hay alrededor, personas, sentimientos, emociones, y por eso suelo alargar situaciones. El hecho es que he de reconocer que sin ira mi vida habría sido bastante distinta, a peor estoy segura, pues está es la que  me ha hecho poder recuperar mi dignidad, mi espacio y mi paz interior…>>

Cristina Eguilior Vicente
Arquitecto

<<Son las ocho de la tarde, abro la ventana y empiezo a hacer sonar mi cacerola… El sonido es irritante, pero golpeo y golpeo y con cada golpe me voy enfadando más y más. Me recreo en los movimientos y los acompaño cada cierto tiempo con gritos cada vez más fuertes. Me retroalimento y con cada golpe me voy sintiendo más furioso… Esto no es una fiesta. Se trata de protestar ante la injusticia de la manera más airada posible…>>

<<Son las ocho de la tarde, abro la ventana y empiezo a aplaudir. Choco las palmas de mis manos una contra la otra, una y otra vez… Aplaudo y aplaudo y el ritmo me hace sentir más contento, más distendido. Plas, plas, plas, plas. Una y otra vez. Sin darme cuenta estoy sonriendo. No es para menos. Esto es una fiesta. Se trata de mostrar mi aprobación, mi admiración, mi cercanía…>>

<<Teniendo claro que en posibles universos paralelos mis distintos yoes pueden diferir en sus respuestas ante parecidas situaciones, en este universo desde el que escribo me gustaría ser capaz de comportarme de una manera tal que me permitiera no acabar en el V Círculo del infierno ni en la III Cornisa del purgatorio, donde Dante sitúa a los iracundos…>>

Inés de la Mota Gómez-Acebo
Traductora-Intérprete Jurado. Socia de ele

<<Pero había que intentar dominar esa rabia, esa indignación, y no dejarse llevar por ella. Que no se manifestara externamente, para no convertir la ira en algo negativo… Había que intentar encontrar la esperanza en lo más profundo: tratando de ser positivo, viendo de qué manera se podía ayudar. Aunque sólo fuera hablando con los de primera línea de fuego, infundiendo ánimo y fuerza a aquellas personas que luchaban por salvar la vida de los demás, o a las que evitaban perder su empresa, arrastrando a la gente al paro…>>

<<Ha habido una parte muy positiva de la situación que hemos vivido: le hemos dado importancia al tiempo, ese que hemos compartido con los que forman parte de nuestra vida diaria, nuestra familia más cercana, dialogando, compartiendo experiencias, y aprendiendo de estas. Era importante saber que nos teníamos unos a otros; animándonos en los momentos en que fallaban las fuerzas de alguno. Fomentando el diálogo inter-generacional: dando voz y opinión a los que a veces no piensan como uno, y aprender de puntos de vista más jóvenes, y no por ello menos sabios…>>

<<También ha sido importante mirar hacia adentro. Realizar una introspección para la que a veces no encontramos tiempo, y que a menudo sirve de bálsamo para sanar muchas heridas, y para intentar buscar esa respuesta que a veces nos cuesta encontrar…>>

Beatriz García Serrano Jiménez
Especialista en Medicina Legal y Forense. Médico de Familia en SERMAS

<<¿Emoción? , ¿sentimiento? ¿Congénito?, ¿adquirido?… Lo que sé es que es absolutamente NEGATIVO, destructivo,  violento, animal , es la “fiereza  humana”…>>

<<Es tan destructiva que jamás  se olvida… Es destructivo para el prójimo, pero sobre todo para uno mismo; supone la degradación de la persona , algo imposible de justificar, de aceptar, y  sobre todo de convivir con ella…>>

<<Es una emoción tan DESPROPORCIONADA que ocasiona una respuesta desmesurada, irracional, inaceptable e imperdonable (casi siempre…)…>>

<<Todos la hemos experimentado alguna vez en nuestra vida, para nuestra desgracia, y aunque no lo creamos. Sólo tenemos que retrotraernos en el tiempo y encontraremos algún episodio vergonzante que nos costará desalojar de nuestro pensamiento…>>

<<Y , ¿por qué?, ¿por nuestra propia frustración?… La ira no es un simple enojo, no es una simple “rabia”; es un paso más, un descontrol de la persona, pero un descontrol INDIGNO…>>

Elsa Martí Barceló
Médico de familia. Psicoterapeuta Consulta Medica Torrelodones.
Fundadora -Socia- Directora ele

<<Cuando la ira intenta adueñarse de mi forma de pensar, sentir y actuar ¡Yo reacciono! … La ira me sirve para hacer “consciente lo inconsciente”, para ubicar en mi interior lo que en la realidad existente me “irrita”, me “indigna”, me “frustra”, me da “rabia”,  me “enfada” o me “decepciona”  porque me  provoca dolor, sufrimiento, o me parece injusto…>>

<<La ira es la brújula que guía mi actitud y conducta como acto de protesta cuando mi pensamiento, de forma fugaz, tropieza con el egoísmo, la soberbia o el desprecio; con la falta de humildad, respeto o reconocimiento; con la falta de empatía, la mala educación o con un “Yo” arrogante y posesivo donde su verdad es la verdad absoluta…>>

<<Educar la respuesta a esta emoción es lo que me ha permitido convivir y sobrevivir a ella. Poner a buen recaudo cualidades como la prudencia, la generosidad y la tolerancia a la hora de enfrentar, presentar y dar batalla con éxito a otras formas desiguales de “ser, hacer y conseguir”, sin atacar de forma violenta y sopesar de forma anticipada cómo la ira, después, me puede hacer sentir. … La ira mal controlada resta y no suma, aleja y asusta, no genera confianza y empatía en aquellos que nos rodean. Así lo hemos vivido desde Consulta Médica Torrelodones, donde la ira nos ha hecho sacar lo mejor de nosotros, ser solidarios entre nosotros al igual que con nuestros pacientes, y no destruir un proyecto común de más de 25 años de vida…>>

Carmen Molina García
Especialista en Marketing Digital y Dirección de proyectos UK

<<Mirando un cielo despejado y con la tranquilidad de una noche estrellada, me pongo a escribir sobre la Ira, aunque suene irónico. La ira es esa emoción que cuando se activa, entra y no te deja indiferente. Para bien o para mal se apodera de tus pensamientos. Poco a poco toma fuerza buscando la diana del que la ha provocado. A veces, dañando al mensajero. Teniendo que buscar dentro de nosotros mismos el origen de tan desastrosa reacción. Por eso, aunque sea importante poner nombre a lo que sentimos; lo esencial es saber identificar el sentimiento que nos provoca una situación y, sobre todo, el por qué y cómo enfrentarnos a ello de manera que no nos consuma. Ni a nosotros, ni a los nuestros…>>

<<Para mí es todo un desafío explicar qué es la Ira, o cómo enfrentarse a ella. Esa emoción que aparece en situaciones de conflicto mezclando situaciones y emociones confusas y que demandan una respuesta. Negativa o positiva, depende de las habilidades y herramientas que la educación nos ha brindado. Voy a intentar compartir unas reflexiones sobre la Ira y seguramente estaréis, o no, de acuerdo; porque con muchas de ellas tampoco sé yo si estoy de acuerdo…>>

Marina Molina García
Junior auditoria DE CUENTAS EN BANCA

<<Negro y rojo. Esos son los colores que nos llegan al leer todas las palabras que describen un estado de agitación superior al habitual y que busca un objetivo al que atacar. Quizás las imágenes de gritos, puñetazos y ojos desorbitados sean una caricatura que podría reflejar este sentimiento.  Sin embargo, ¿hay algo bueno en tener ira? La ira genera una capacidad de reacción rápida y fuerte, sobre todo físicamente, frente a situaciones inesperadamente duras o dolorosas. Aumenta el aguante físico y puede activar partes del cerebro creando respuestas creativas. Incluso una vez pasado el arranque de furia, puede ayudar a liberar tensión. Pero como dijo Séneca: “la ira es una locura breve”, por lo que no siempre es buena…>>

<<Volviendo a los colores que genera esta emoción: el rojo. Es el color de la pasión o incluso del amor. ¿Por qué es el de la ira entonces? Cuando te ciega la ira, así como cuando lo hace el amor, se nublan la razón y el entendimiento. Esto supone que no se pueda entrar en razón, es decir, no se puedan explicar las palabras o acciones llevadas a cabo cuando uno se enreda en ese sentimiento. No hay un límite para la expresión de esta emoción. Es por ello por lo que no podemos dejar que nos controle… El negro se entrelaza con las emociones que provocan el sentimiento de la ira. La pérdida de algo o alguien que nos es querido o por el que hemos luchado; la frustración que lleva a no poder dar lo mejor; o estar coartados por situaciones que no puedes manejar personalmente. Todas esas situaciones que oscurecen la capacidad de poner alegría en el día a día provocan o pueden desencadenar un arranque de furia. Así es que cuando nos enfadamos podemos demostrar nuestro lado mezquino y malévolo, ya que nos hemos centrado en lo malo, lo negativo de la situación, en el lado pesimista, y entonces atacamos de la misma manera…>>

Angela Moreno
Directora de Marketing en iKN Spain

<<Una emoción, que cuanto más intento apretar y controlar, con más fuerza me rebasa. Pero nunca baila sola…>>

<<¿Antes?… La presión, el estrés, la falta de control, la sensación de sentirse prisionero…>>

<<¿Después?… La culpa. La culpa de pagarlo con quien menos lo merece (porque siempre se paga con el último que llega). La culpa de volver a perder el autocontrol. De sentirte prisionero de tu parte emocional…>>

<<Apego, autocontrol, emoción, culpa, presión… ¿Cuál de ellos es el primero que la saca a bailar? ¿Cuál es el sentimiento que consigue aplacarla?  Y sobre todo, ¿aplacar es sinónimo de controlar?… ¿Cuántas veces la ira nos ha hecho menos profesionales, menos personas?… >>

<<Aprender a poner orden en el caos. A decir basta a nuestra voz interna antes de que nos atrape, es la ecuación que todos debemos aprender a resolver…>>

<<¿Por qué sufrimos como si fuésemos a morir mañana y vivimos como si no fuésemos a morir nunca? ¿No deberia ser al revés?…>>

Margarita Pacheco Díaz
Profesora de Enseñanza Secundaria

<<En mis treinta años de experiencia docente, me he enfrentado algunas veces a la ira, tanto a la de mi alumnado adolescente como a la mía, y con desigual fortuna. Cuando empecé a dar clase sabía muy poco del comportamiento humano y menos del que caracteriza a los adolescentes, de ahí que cometiera errores de profesora novel como discutir con un alumno que sufre un ataque de ira o identificar su furia con mala educación, odio hacia mí o falta de respeto. Personalizar así significa desconocer totalmente la idiosincrasia de la adolescencia, a pesar de haber pasado por esa etapa evolutiva de la vida…>>

<<Con el tiempo aprendí que la ira es la forma que tenemos los seres humanos de gritar, de pedir ayuda, cuando no podemos más y que, lejos de identificarla con el rechazo hacia nosotros, hemos de verla como una oportunidad de acceder a la persona que la siente, de romper su coraza e intentar ayudarla. Es una llamada…>>

<<Soy consciente de que el sistema educativo que tenemos premia al alumno sumiso, pero ya sabemos lo que ocurre cuando un pueblo se somete sin cuestionar a sus gobernantes o a los grupos con poder. Por ello, nuestro objetivo como padres y como docentes debería ser formar alumnos con criterio propio, que cuestionen todo y se enfrenten a las ideas que intentamos transmitir, que valoren, en definitiva, la libertad. A muchos de ellos, si tenemos la suerte de que muestren su ira, podremos intentar ayudarlos. Si no lo hacen, probablemente seguirán sufriendo en silencio, presos del miedo y la incertidumbre. ¡Cuántos alumnos habrán abandonado sus estudios por no encontrar ayuda en un momento clave de su vida! …La ira significa sentir, estar vivo, aunque también sufrir…>>

Elena Valdivieso Barrera
Fiscal

<<La ira se caracteriza porque tiene un componente violento, con falta de control o gestión de dicha violencia. Destaca por una reacción desproporcionada ante un episodio, y, aunque cabe decir que hay personas que viven en un estado permanente de ira, cuando el acontecimiento que les provoca esa reacción interior es de orden estructural y permanente, fantasmas que aparecen o duermen en nuestro ser, la verdad es que suele ser una reacción externa que no se prolonga mucho en el tiempo…> 

<<Durante esta pandemia, he podido observar el aumento de asuntos de violencia doméstica en el seno de la convivencia familiar, influenciados por el encierro, que ha contribuido a una imposibilidad de controlar un arrebato de ira enfocándola contra los convivientes, generalmente la familia. Destaca la producida entre padres e hijos, donde nos encontramos además ante una situación en que varias personas están sufriendo esa ira a la vez, y se expresa a través de gritos, insultos o golpes…>>

<<Pero como he expuesto, al ser casi siempre episodios temporales, en la mayoría de esos casos, cuando llegan al Juzgado, habiendo por tanto transcurrido unas horas, los miembros familiares involucrados se abstienen de declarar, no queriendo judicializar el asunto, y produciéndose ese perdón al relativizarlo tras minorarse el fuego de la ira, dando así paso y entrada a la templanza.  Por ello, en la templanza quizás tengamos la llave para controlar la ira. ¿Cómo llegar a ella? Esa es la gran pregunta que cada individuo busca para estar en Paz consigo mismo…>>

Vanessa Velasco Calvo-Flores
Piloto de líneas aéreas. Fundadora Aviadoras

<<Hay emociones que consideramos positivas y otras que consideramos negativas, de ahí la importancia del lenguaje en su calificación. Existen palabras con carga masculina como “valentía”, o femenina como “cuidador”.  En nuestra cultura, podemos estar más o menos de acuerdo con este laberinto idiomático, dependiendo de nuestras creencias y experiencias propias, pero es innegable que en la conciencia colectiva aún hay conceptos que nos inspiran feminidad (suave) o masculinidad (fuerte) como en tiempos de nuestros ancestros.

¿Quiero decir entonces con esto que la ira es un concepto masculino? ¿Es por lo tanto la ira una emoción negativa o no tan positiva como podría ser el amor?… >>

<<Las características de cada uno son individuales, la ira es una emoción universal, potente y desgarradora, que ha hecho que grandes personajes de la historia y de nuestra vida se hayan convertido desde supervillanos hasta superhéroes…>>

<<Los hombres pueden sentir esa electricidad que pasa por el cuerpo y parece que va a salir con forma de rayos. Y también pueden sentir emociones “femeninas” como el amor. Las emociones son eso, emociones, sin etiquetas. Mujeres, atrévanse a ser superheroínas, sientan su ira. Serán más interesantes… La ira  es una emoción normal y poderosa , que te puede llevar a tomar malas decisiones o a que mejoremos y entendamos nuestras reacciones más primigenias…>>