Ira desde el punto de vista de Luis Castillo, Juan Congosto, Carlos Díaz del Rio, Javier Fuentes Merino, Pablo Giménez Heredia, Nico Kaiser, Ignacio López Paniagua, José Enrique Martí, Salvador Molina, Jorge Pérez-Castells, Augusto Poveda, José Alberto Rodrigo, Javier Solanas, Luis Vázquez -Pena ,Vicente Sánchez Velasco, Santiago Vitola ,coautores del Libro Blanco de las Emociones y Valores/Guía del Comportamiento Emocional Efectivo

Reflexiones sobre ira  en el Libro Blanco de las Emociones y Valores II/Guía del Comportamiento Emocional Efectivo ,  un manual de sabiduría emocional dedicado a nuevas generaciones de profesionales en el que se da respuesta sobre qué hacer cuando la profesión se pone difícil, cuando la incertidumbre, la falta de orden, concierto y claridad exige acometer acciones para dar soluciones, sin dudar ni demorar , y paliar, disminuir o hacer más soportable la desconfianza, la falta de optimismo o el estado de desesperanza en  el que se ve inmerso el Yo profesional ante el dolor y el sufrimiento provocado por  situaciones adversas como la que hemos experimentado.

Luis Castillo
Founder & CEO SeniorsLeading

<<Es muy difícil dejar de lado en tu entorno profesional, construyendo una muralla emocional, el estado de ánimo que te queda después de sufrir un ataque de cólera injustificado por alguien que no tiene control sobre sus reacciones emocionales, por mucha razón que pudiera tener para enfadarse, cuando la inmensa mayoría de las veces no tiene razón porque su juicio es producto de su errónea interpretación de la realidad o está condicionado en exceso por experiencias negativas previas, ajenas a las personas que ahora están en su vida…>>

<< Tengo meridianamente claro que la ira no es una opción porque, además de provocar efectos devastadores e injustos en tu equipo, los resultados perseguidos tienen las más altas probabilidades de no alcanzarse, al mismo tiempo de pasarte una considerable factura emocional, y puede que a largo plazo repercutible en tu salud física. Si tienes que reconducir una situación profesional de un empleado o de un equipo, para alcanzar los objetivos marcados, lo más adecuado es hacerlo desde la empatía mezclada con la firmeza en el compromiso con los objetivos…>>

Juan Congosto
GERENTE VENTAS BMW Madrid

<< Es la ira un sentimiento de gran enojo  que la persona  experimenta de manera desagradable cuando está contrariada por las palabras, acciones o actitudes de otras personas y que las considera injustas, y tiene lógica que los hechos que nos producen contrariedades produzcan en nosotros molestias, un pequeño berrinche, o pasar a un enfado mayor con esa sensación de máxima rabia que incluso es capaz de llegar a producir dolor físico a la persona que lo experimente, llegando por tanto a la definición de ira como ese sentimiento de gran enfado, y ese sentimiento puede ser legítimo y positivo si  la intensidad del mismo va en consonancia con la intensidad de las causas que producen esa contrariedad en la persona que busca una sensación de autodefensa, siendo lo relevante que ello no acabe en conductas irreflexivas y de violencia asociadas tradicionalmente a la ira….>>

Carlos Díaz del Rio
Productor audiovisual – Tornasol

<<No cabe duda de que la IRA es un sentimiento poderoso. Genera mucha energía, y muchas veces la energía es difícil de contener, de almacenar, de transportar, de gestionar, de digerir. La IRA es a menudo también muy difícil de dirigir, unas veces por ofuscación, otras por desconocimiento, por desesperación o por puro descontrol. En muchas ocasiones (demasiadas), se vuelve incluso contra uno mismo…>>

<<Desde estas líneas, me declaro partidario de la IRA, como lo soy de la sal, de las grasas, del azúcar, del alcohol y hasta del ácido úrico……. (léase aquí, asociado a lo anterior, un buen jamón ibérico de bellota, tocino untado con pan en el cocido madrileño, un pastel ruso, una copa de Rioja, unas cigalas……), alimentos todos ellos potencialmente dañinos para el cuerpo y la salud pero que pueden ser muy atractivos y sabrosos, consumidos y administrados con prudencia y sabiduría…>>

Javier Fuentes Merino
CEO de Redes de Fuerzas de Ventas

<<Aunque no lo crean, la gestión de la ira y, más concretamente, la gestión de la demostración de la ira y de sus consecuencias también sirve en determinados aspectos de la gestión, igual que la empatía, la asertividad, el trabajo en equipo, la competitividad, el orgullo bien entendido, la comparativa… Y creo que un buen gestor debe dominar todos los refuerzos, tanto los positivos como los negativos, porque cuando gestionas, y más si gestionas a personas, debes adaptar tus técnicas a cada persona que trabaja contigo para conseguir que avancen hacia su propio resultado y hacia el resultado del equipo que estás gestionando…>>

<<Sí, la ira me ha servido, para mí, para regular y poder motivar a los demás, como método disuasorio o como demostración de energía (ya fuera ira real o un poco ficticia…). No todo es ira o refuerzo negativo, pero si sólo nos quedamos en una orilla o en la otra respecto a nuestras emociones, no avanzamos, al menos, esa es mi humilde experiencia…>>

Pablo Giménez Heredia
Junior Account Officer
BNP Paribas Securities Service

<<Creo que la ira tiene un componente interno y otro externo. El interno viene dado por nuestra genética, lo adquirimos de forma aleatoria y define quién de nosotros es más propenso a la irascibilidad. El segundo componente es la influencia de nuestro entorno sobre nuestra capacidad de respuesta, es decir, lo que aprendemos según vamos madurando en función de nuestras vivencias personales…>>

<<Por culpa de la ira, mi ira, he perdido relaciones y oportunidades, me he envenenado y a veces hasta he envenenado a otros, pero si aún no lo he mencionado, en el momento en que escribo esto tengo a mis espaldas el ligero peso de 25 inviernos. Lo que quiere decir que hablar de mi pasado supone hablar del pasado de un niño, por eso no me culpo, y no me culpo porque quiero madurar cada día, no me culpo porque todos cometemos errores, y sobre todo no me culpo porque he conseguido aprender de ellos…>>

Nico Kaiser de la Mota
Economista/ Máster de INSEAD

<<Creo que la ira es una reacción poco deseable que nos desgasta a nosotros mismos y a la gente de nuestro alrededor. Es la evidencia de que algo en nosotros no anda bien, en forma de acumulación de negatividad. Estamos fuera de plano. Es importante dedicar tiempo a nosotros mismos para conocernos mejor e indagar en esos estímulos que nos desestabilizan, para poder asimilarlos y poder frenar a tiempo reacciones desmesuradas. De esa forma conseguiremos que nos dejen de afectar. En mi caso, el entender que la falta de justicia en las acciones de los demás era algo que me afectaba muy negativamente hizo que pudiese controlar el efecto que estas acciones tenían en mí. Aun así, seguiré trabajando día a día para ser una persona más proporcionada…>>

Ignacio López Paniagua
Ingeniero Industrial/ Profesor de la Escuela de Industriales

<<Me encuentro escribiendo sobre la ira, que es un demonio social. La pandemia que nos azota con virulencia creciente desde hace años nos ha alcanzado a casi todos. Resulta que sin saberlo había una quinta base en el ADN humano que era la ñoñina. Al parecer, el virus la activa sobre el paciente y reacciona de forma desmedida. Los síntomas más aparentes son propensión a la ofensa, padecen escandalización constante, son adalides de la esponjización del lenguaje y ansían deleitarse en las mieles del mimo social, exigiéndolo a la vez a los no infectados con la misma actitud intolerante que paradójicamente pretenden erradicar. Los efectos a largo plazo sobre el paciente y sobre la sociedad aún son materia de opinión, pero los primeros estudios indican que acaban por convertir al individuo en blanda babosa y a la sociedad en un magma de babosas. Se trata de un virus selectivo, cuya incidencia aumenta más de tres desviaciones típicas en aquellas sociedades del primer mundo en las que el bienestar haya atrofiado la furia, la violencia y la contundencia del metabolismo humano, y la ira…>>

José Enrique Martí Díaz
Licenciado en CC. Económicas y Empresariales por la Universidad Comercial de Deusto.
Cuarenta años de experiencia profesional en diversos cargos directivos en áreas de finanzas, marketing y gerencia en multinacionales de consumo, comunicación, educación y consultoría

<<La razón y la voluntad son las que conforman la decisión, absolutamente personal, de acometer o no determinadas acciones. Esta decisión es la que otorga dimensión al control o no de la situación. Saber gestionar el sentimiento de ira me ayudó a mejorar las competencias exigibles para cualquier gestor eficaz: liderazgo, trabajo en equipo y conseguir que “las cosas pasen”…>>

<<No obstante, a lo largo de una dilatada trayectoria profesional he vivido circunstancias de tensión extrema, en las cuales no he sido capaz de positivizar la ira como era preciso. Una profunda dicotomía entre los valores y la exigencia del entorno llegó a afectar mi salud, aunque afortunadamente lo superé, me sirvió de aprendizaje y, con la perspectiva del tiempo, lo he interiorizado como anecdótico…>>

Salvador Molina
Presidente del Foro ECOFIN y consejero de Telemadrid

<<Quizá en el año 2020, la ira de Dios haya vuelto a activarse con nombre de virus mortal. Porque la ira es una emoción cien por cien destructiva. El cuerpo dispara hormonas como la adrenalina y la anodralina, que como consecuencia suben el ritmo cardiaco y la tensión sanguínea. Nuestra mente se obnubila y nos cegamos en la destrucción: rabia, cólera, enojo, furia… Son momentos que favorecen el asesinato, el suicidio, la locura… pero también que hacen que un ser divino como Jesucristo saque a latigazos a los mercaderes del Templo de Jerusalén por corromper con sus prácticas la casa de Dios en la Tierra…>>

<<Pero ¿la ira puede ser buena? La respuesta unánime del Cristianismo, el Budismo y el Islamismo es que no. De hecho, el Catecismo de la Iglesia Católica sitúa a la ira entre los siete pecados capitales, por oposición a la paciencia. Y en el Sermón de la Montaña, Jesucristo promete entre sus bienaventuranzas que “los mansos heredarán la Tierra”; que es lo opuesto a la ira y los iracundos. Y el profeta Mahoma advierte: “Guárdate de la ira, porque es un carbón vivo en el corazón de los descendientes de Adán”…>>

Jorge Pérez -Castells
Empresario/Fundador Marc a Moda Track Gear

<<Pero, vayamos más allá, la ira, ¿Nos da la pasión necesaria para decir lo que realmente pensamos?… Mi respuesta es sí, es sincero, pero doloroso, o como mínimo, fuera de lugar. Psicológicamente hablando, los impulsos agresivos producidos por la ira al principio son debidos a una confrontación directa, por lo que la educación puede ayudarnos a comprender y controlar estas reacciones y convertirlo en respuestas que nos ayuden a procesarlas. Por lo tanto, a través del autoaprendizaje, al cabo del tiempo, cuando tu temor ya casi no es perceptible, te sentirás mucho menos frustrado y enfadado y padecerás de mucha menos ira…>>

<<Pero ¿qué podemos sacar de positivo de la ira? Tras mucho pensar no he conseguido sacar nada en claro, pero sí, a través del tiempo me he dado cuenta que muchas veces, no es miedo a perder, o a resultar inferior. El no saberte expresar, aunque tus motivos sean nobles, crea un profundo sentimiento de frustración que estalla en Ira. Por lo tanto, cuanto más te esfuerces en expresarte con claridad y mejor lo hagas, menor probabilidad tendrás de, como dije anteriormente, sufrirla…>>

Augusto Poveda
Director de Sanidad y Seniors SODEXO Iberia

<<Por fortuna aprendí pronto que no puedes controlar los hechos externos que te suceden, pero sí tu reacción ante lo que te sucede…La ira puede resultar positiva o destructiva, según las gestiones. Personalmente la considero muy útil si te sirve para desarrollar un estado de emergencia ante una situación compleja, que te urge y te despierta para buscar soluciones, de manera equilibrada y sin atacar a nadie, buscando el bien último del equipo, y dejando muy para el final las represalias…>>

<<El círculo de la ira se cierra cuando consigues perdonar a la persona que consideras que generó una situación injusta. Mientras estés dentro del problema, mientras este no esté solucionado y siga teniendo un impacto negativo en tu vida, resulta muy difícil perdonar. De nuevo, adoptar una postura serena, que te permite atacar los problemas de fondo con soluciones eficaces, es el camino para conseguir ese perdón que te devuelve la situación a su origen, sin heridas ni fisuras, desarrollando relaciones sanas…>>


José Alberto Rodrigo
Economista por la UAM Madrid. Auditor externo e interno. Desarrolla su ámbito profesional en el Grupo Repsol.

Socio de la Librería Tercios Viejos, especializada en Historia y es autor de varios libros y artículos sobre temas militares.

<<La ira como decimos, no goza de buena fama y las consecuencias, miedo, la desconfianza que un jefe puede provocar en su equipo, puede afectar de manera muy negativa al rendimiento profesional si detectamos un miembro de nuestra plantilla proclive a los ataques descontrolados de la personalidad de cada uno. Si uno no puede mantenerse ajeno a esos llamados ataques de ira por muy puntuales que sean, lo mejor es explicar a la otra parte lo antes posible el motivo de ese desacuerdo, intentando crear de nuevo un clima de confianza…>>

<<Lo anterior no significa que debamos reprimir esa ira en muchos casos focalizada en situaciones que queremos revertir, la virtud está en el término medio, y en aquellos casos donde personas aparentemente templadas explotan en un ataque de ira, el contraste y las consecuencias y más en el ámbito laboral hace que las situaciones tengan efectos más negativos y magnificados, aunque también en determinadas circunstancias a veces sea necesario “tensionar “la organización. Quizás podamos utilizar esa fuerza interior que cada uno tiene para resolver los problemas, nunca se han buscado profesionales serviles y sin iniciativa, pero tampoco un perfil con una agresividad desmedida…>>

Javier Solanas
Presidente Fundación Esportus

<<He tenido tiempo durante estos meses tan inesperados, tan duros, en los que hemos tenido que frenar si o sí, provocado por el COVID-19,  analicé la situación, la visualicé, y vi cuál era la decisión adecuada, bajo ningún aspecto debía haber ningún tipo de stress, asumir la situación y dilatar en el tiempo las decisiones no prioritarias, vivir la situación día a día y estar preparado para cuando llegue el momento, salvo momentos puntuales, he controlado perfectamente la situación y así seguimos, creo que puedo decir que en mi caso, me ha servido de descanso, de desconexión de una vorágine, por ello la he positivado y por ello controlado…>>

<<Reconozco que este parón obligado por esta dramática e inesperada situación creada por la pandemia, me ha permitido, parar, recapacitar y controlar aún más esta emoción, templar y parar, sin duda aún vienen momentos muy duros, críticos para todos, pero daremos la vuelta a la IRA para transformarla en PASIÓN…>>

Luis Vázquez-Pena
Ingeniero de Caminos. Empresario en el sector construcción e inmobiliario. Partner en IDBO Consultants. Fundador, promotor y expresidente de la Asociación Nuevo Horizonte y Fundación de Asistencia al Autista en 1981, promotores de Autismo Madrid, Autismo España, Autisme Europe y World Autism.

<<Emoción reconocible fácilmente por su expresión facial o corporal, simultánea a veces, otras emociones aparecen ocultas o invisibles al ojo humano, es sin embargo una de las más difíciles de definir o categorizar, porque estando, como todas, asentada neurológica y hormonalmente en la parte más primitiva de nuestro cerebro, el sistema límbico, es una de las seis o siete emociones básicas, innatas y universales, de las cuales, el resto, son versiones más específicas o concretas, con particularidades en diferentes culturas o incluso idiomas. Hay autores que señalan hasta 250. Es seguro la más amplia de todas pues abarca desde << la ira de Dios >> de la Biblia pasando por la ira de los humanos, y llegando a la de los animales tan variados en sus ritos de apareamiento o de supremacía territorial, ira que precedió y engendró a la nuestra…>>

<<En mi vida profesional, como ingeniero constructor de obras civiles en contacto con la Naturaleza y con la Administración del Estado, he tenido ocasiones suficientes para reconocer la emoción de la ira desnuda asaltando mi sentido de la ecuanimidad advirtiéndome de la necesidad de generar recursos y acciones para reconducir situaciones adversas de carácter físico unas, el ataque de la naturaleza, otras de carácter intelectual o económico, las dificultades técnicas propias de la ingeniería y  su organización en su relación con el Estado. Largo aprendizaje de muchos años detectar su presencia auditora, para desarrollar la empatía como recurso intelectual y la estrategia de la prudencia para poner en marcha las acciones de reconstruir el equilibrio inicial existente entre Naturaleza y yo (mi empresa) y el Estado y mi empresa y mi economía…>>

Vicente Sanchez Velasco
CEO Wolters Klubber

<<Y lo cierto es que no existe en el archipiélago emocional una pulsión más fuerte, capaz de someter a las demás emociones, al contar con un recurso de fuerza incomparable. De la misma manera que la fiebre elevada es una reacción a la agresión del cuerpo y necesaria por cuanto pone en marcha mecanismos fisiológicos y químicos sanadores de la enfermedad, la ira, sea en forma de indignación, cólera, irascibilidad o rabia, no es otra cosa que una manifestación, de alguna manera reparadora, de las afecciones del alma, que precipitando el ánimo con una fuerza inusitada, restaña heridas invisibles provocadas por una situación que se percibe, realmente o no, como de extrema injusticia…>>

<<Y no es la ira en sí misma ni su origen los que suponen un problema, sino como ocurre con otras emociones la canalización de su manifestación, el descontrol de su pulsión, el desembridar la fuerza desaforada que supera el ánimo del que la padece y le conduce por terrenos ásperos, acres y convulsos que únicamente finalizan en un callejón sin salida de dolor y desesperación para sí y los otros…>>

Santiago Vitola
Presidente y CEO N+E Business School

Aunque la ira no aporta ningún beneficio a nuestra vida profesional en alguna ocasión la he usado de forma poco acertada como un vehículo para acelerar procesos e imponer mi visión de cómo deben ser las cosas, especialmente cuando he tenido que lidiar con un profesional con un carácter irascible o provocador…Cuando una persona pierde el control sobre sí mismo y se deja llevar por el enfado desmedido pierde su credibilidad, su seriedad y por supuesto, su profesionalidad, además puede causar daños irreparables a su imagen y a las relaciones…>>

<<Conclusión, aunque la ira tiene un origen de supervivencia, hoy por hoy es un “instinto” que no tiene razón de ser, ya que la sociedad ha evolucionado y por norma general un conflicto o diferencia se puede solucionar con una postura empática y una conversación asertiva en la que las partes expongan su punto de vista e intenten encontrar un acuerdo…>>